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Théo Mougenel – Entre bastidores del ciclismo de montaña de competición

Publicado el: 18/07/2025

Graduado por éklore-ed y jefe de mecánicos del Rockrider Ford Racing Team, Théo Mougenel no sigue al pelotón del Tour de Francia, pero encarna con pasión y precisión una profesión indispensable para el ciclismo de alto rendimiento. Desde hace más de diez años, trabaja entre bastidores para que cada pedaleo sea una promesa de victoria. Una inmersión entre bastidores del ciclismo de montaña de alto nivel.

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AGENDA: Cursos técnicos deportivos

Publicado el : 30/03/2026

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1. Las manos en la actuación

El público en general conoce a los pilotos, pero rara vez a quienes hacen posibles sus hazañas. En concreto, ¿cuáles son las responsabilidades de un jefe de taller?

«Lo que se ve el día de la carrera no es más que la punta del iceberg». Para Théo Mougenel, todo empieza mucho antes de la salida: la preparación del paddock, el transporte y la instalación del camión, el montaje de las estructuras y la revisión minuciosa de las bicicletas. «El objetivo es que todo esté listo cuando lleguen los corredores. A continuación, adaptamos cada bicicleta al circuito y al deportista, hasta el más mínimo ajuste».
Responsable de mecánica y logística, Théo también dirige a otros dos mecánicos y coordina un equipo de una docena de personas: masajista, osteópata, cocinero, responsable de prensa, vídeo… «Todo el mundo tiene un papel. Y, sobre todo, todo el mundo cuenta».


2. La presión del cronómetro

En plena carrera, cada segundo cuenta. ¿Cómo gestionas la presión cuando una intervención mecánica debe ser rápida, eficaz y sin errores?

«No hay margen para el error». En el ciclismo de montaña, las reparaciones no se realizan desde un coche de apoyo. Los mecánicos se sitúan en un punto fijo del circuito, listos para intervenir sobre la marcha. «No podemos cambiar toda la bicicleta, así que sustituimos las piezas in situ, en cuestión de segundos».
Théo recuerda una reparación memorable durante el Campeonato del Mundo en Canadá. «A nuestro corredor se le pinchó una rueda cuando luchaba por el podio. Le cambiamos la rueda trasera en un tiempo récord. Volvió a salir enseguida y se llevó la medalla de bronce. Ni él mismo se lo podía creer.»
La experiencia marca la diferencia: «Cuantas más temporadas acumulas, menos te estresas. Pero la adrenalina sigue intacta.»


3. Tecnología de vanguardia

Las bicicletas actuales son auténticas joyas tecnológicas. ¿Cómo sigues la evolución del material y qué habilidades técnicas son imprescindibles para ejercer esta profesión al más alto nivel?

Las bicicletas de hoy en día son casi como naves espaciales. Cuadros de carbono a medida, suspensiones electrónicas, sensores inteligentes: la mecánica se ha convertido en ingeniería. «Trabajamos directamente con las marcas para desarrollar los productos. Probamos los cuadros, damos nuestra opinión e influimos en las próximas generaciones de bicicletas».
En Rockrider, Théo incluso participó en el diseño de un nuevo cuadro desde la maqueta 3D. «Fuimos a validar los moldes, probar los materiales, modificar el paso de los latiguillos. Es un trabajo de orfebre».
Y no se queda ahí: «También seguimos formaciones con los patrocinadores para comprender bien su visión. Hay que ser curioso, riguroso, polivalente… y apasionado».


4. El ser humano en el centro de la mecánica

Más allá de la técnica, estás en contacto constante con los corredores. ¿Qué papel desempeña la relación humana en tu trabajo?

«La confianza es tan importante como un buen ajuste del cambio». El vínculo entre el mecánico y el deportista es fundamental. «Hay que escuchar, observar, anticiparse. Cada detalle cuenta: un ruido sospechoso, una sensación diferente, una emoción tras el entrenamiento…»
Théo también adquirió esta capacidad de relación durante su formación en éklore-éd: «Mi DUT me proporcionó la base técnica, pero la licenciatura profesional me enseñó a gestionar socios, personal y un equipo».
Hoy en día, también gestiona una tienda, es accionista de la misma y sigue montando en bici en invierno «para mantener la llama, aunque haya engordado 15 kilos», bromea.


Una visión comprometida y lúcida de la profesión

Théo no oculta nada de la realidad del trabajo sobre el terreno: las largas semanas en la carretera, las jornadas interminables, los imprevistos técnicos, el estrés. Pero para él, la pasión prevalece. «Este trabajo lo haces porque te gusta. No cuentas las horas. Vives al ritmo de las estaciones, de las competiciones, del equipo».
Y, con un toque de picardía, añade: «En nuestro mundo, en el ciclismo de montaña, llamamos a los mecánicos de carretera "lavadores de bicis". ¡Pero tampoco son infelices, eh!».


Retrato relámpago

 

  • Edad: 32 años

  • Formación: DUT en Ingeniería Mecánica y Producción + Grado Profesional en Gestión Deportiva (Éklore-Ed)

  • Cargo: Jefe de mecánicos y responsable de logística – Rockrider Ford Racing Team

  • Característica destacada: Participa activamente en el desarrollo de bicicletas y en la creación de contenido técnico (tutoriales de Decathlon)

  • Lema no oficial: «Si no tienes una bici a punto, no hay podio».